NiPoGi AK1 Plus, análisis: compacto y de tamaño reducido para desempeño en oficina

El NiPoGi AK1 Plus es uno de los modelos de mini-PC que la marca de origen chino comercializa con el fin de ofrecer opciones que abarcan distintos contextos de producción. En este caso nos encontramos con un equipo orientado principalmente a labores básicas y multimedia que puede venir muy bien para esas oficinas en las que el espacio no abunda, y como en el fondo es el típico PC x86 de propósito general, también puede ejercer la función de centro de multimedia, entorno de programación ligero, creación de contenidos digitales o incluso de improvisada smart TV.

El procesador Intel N95, perteneciente a la serie Alder Lake-N, funciona a una frecuencia máxima de 3,40GHz, soporta memorias DDR4 de hasta 3.200MHz y DDR5 y LPDDR5 de hasta 4.800MHz. Cuenta con cuatro núcleos físicos, cuatro hilos (un hilo por núcleo), 6MB de caché y un TDP de 15 vatios que convierte al NiPoGi AK1 Plus es un equipo eficiente.

En lo que respecta al acelerador gráfico implementado en el procesador, nos encontramos con un UHD de la propia Intel que trabaja hasta un máximo de 1,20GHz y que soporta hasta 4K de resolución a 60Hz. Soporta DisplayPort 1.4, Embedded DisplayPort (eDP) 1.4, HDMI 2.1 y MIPI-DSI 1.3 a nivel de conexiones de salida, mientras que como API gráficas puede soportar DirectX 12.1, OpenGL 4.6, OpenCL 3.0 y Vulkan 1.3.

El NiPoGi AK1 Plus tiene una configuración de memoria básica de 8GB de RAM DDR4 junto a 256GB de almacenamiento para datos mediante un SSD por interfaz PCIe NVMe. El usuario puede seleccionar como alternativa 16GB de RAM y 512GB de almacenamiento o 16GB de RAM y 1TB de almacenamiento. En caso extremo y si el usuario lo desea, puede añadir una unidad SATA adicional de 2,5 pulgadas en la parte inferior para ampliar fácilmente la cantidad de almacenamiento, aunque la configuración con un 1TB debería ser suficiente para la mayoría de los usuarios. La unidad del ordenador empleada para este análisis implementa 16GB de memoria RAM y 1TB de almacenamiento.

La presencia de Windows 11 Pro de manera predeterminada garantiza que el equipo pueda ser empleado para una gran variedad de propósitos, tanto domésticos como profesionales que no requieran de mucha potencia a nivel de procesamiento. Además, la versión más reciente del sistema operativo de Microsoft se aprovecha de los últimos avances introducidos a nivel de seguridad en las placas base.

NiPoGi AK1 Plus Mini PC: análisis externo

Nada más extraerlo del embalaje, el usuario se encontrará con lo que es de esperar de un mini-PC con formato similar al de los clásicos Intel NUC, o sea, un equipo pequeño, muy compacto y ligero. Es de agradecer que NiPoGi también haya trabajado en un aspecto tan importante como el acabado estético, porque es innegable que el AK1 Plus entra por los ojos, con un diseño sencillo y sobrio, pero elegante, y que tiene en la parte superior una luz LED de color azul en la rejilla de ventilación que rodea la computadora y que sirve como indicador de si el ordenador está encendido o apagado.

Las sensaciones que da el NiPoGi AK1 Plus en las manos son bastante buenas, con un chasis que se siente resistente y de calidad. Por otro lado, el equipo se ve muy estable sobre una mesa y muy fácil de transportar, pero hay que tener cuidado en cómo es sujetado cuando está enchufado, porque uno puede terminar encendiéndolo sin querer. Gracias a que cuenta con soporte de VESA, puede ser montado en la parte trasera de un monitor para ahorrar todavía más espacio.

Por lo demás, no se puede decir que estemos ante algo extraordinario. En el lateral derecho uno ve el botón de encendido, dos puertos USB 3.0 y un USB 2.0, mientras que en la parte trasera están el conector de la fuente de alimentación, un puerto USB 2.0, dos conectores HDMI, un conector RJ45 para Gigabit Ethernet y un puerto jack de 3,5mm para auriculares y micrófono.

Especificaciones del NiPoGi AK1 Plus

Chasis, conectividad y refrigeración

El chasis está fabricado en plástico.
Dos HDMI 2.0, dos conectores USB 3.0 Type-A (rectangular), dos USB 2.0 Type-A, un conector jack de 3,5mm para auriculares y micrófono y un conector RJ45 para Gigabit Ethernet mediante un adaptador Realtek RTL8168/8111.
Wi-Fi 5 802.11ac de 2,4GHz + 5GHz de Realtek (RTL8821ce) junto a Bluetooth 4.2 para la conectividad inalámbrica.
Emplea disipación activa, o sea, con ventilador.
Soporte de salida de sonido a través de HDMI y un jack de 3,5mm que se apoya en el chip de audio interno.

Componentes clave, dimensiones, peso y precio

Procesador: Intel N95 de la serie Alder Lake-N que funciona a una frecuencia máxima de 3,40GHz, soporta memorias DDR4 hasta 3.200MHz y DDR5 y LPDDR5 hasta 4.800MHz y cuenta con cuatro núcleos físicos, cuatro hilos (un hilo por núcleo), 6MB de caché, un TDP de 15 vatios.
Gráfica integrada (única utilizada): Intel UHD que funciona a velocidad de trabajo máxima de 1,20GHz y que implementa 16 unidades de ejecución.
De 8 a 16 gigabytes de RAM DDR4 dependiendo de la variante comprada (la unidad de este análisis tiene 16GB a 2.400MHz).
De 256B a 1TB de almacenamiento para datos mediante SSD por PCIe e interfaz NVMe (la unidad de este análisis tiene 1TB).
Sistema operativo: Windows 11 Pro.
Dimensiones: 12,80 x 12,80 x 5,20 centímetros.
Peso fuera de la caja: 391 gramos.
Precio de venta al público: 399,90 euros.

Experiencia de uso

Como ya hemos dicho, uno se encontrará con un equipo de apariencia compacta, ligero y fácil de montar y transportar. El hecho de que Windows 11 venga preinstalado facilita todavía más la tarea, porque así lo único que se requiere es de conectarle los periféricos pertinentes para usar el ordenador. Obviamente, nos referimos a un monitor, un teclado y un ratón (si uno es extremadamente habilidoso puede prescindir del último, pero ese no suele ser el caso de los usuarios comunes).

El chasis de plástico da la sensación de ser resistente y el acabado sobrio, de color negro y con esquinas redondeadas no desentona allá donde sea puesto el ordenador. La luz LED de color azul que lo rodea se encarga de darle un toque atractivo a la rejilla ventilación mientras sirve como indicador de si está encendido. A niveles generales es un equipo atractivo a la vista, pero con una sobriedad que lo hacen ideal para producción en oficina o ubicarlo en lugares en los que no se quiere que llame mucho la atención.

El botón de encendido es bastante grande con el fin de que pueda ser encontrado fácilmente, pero su ubicación en un lateral puede hacer que termine pulsado de manera involuntaria si uno coge el equipo enchufado a la corriente y estando algo despistado.

El sistema operativo, Windows 11 Pro, ofrece una experiencia muy estable, pero también da la sensación de que podría ir algo más fluido en ciertas áreas. Aunque el cursor del ratón sí va realmente muy suave, sin atisbo stuttering, a veces el menú contextual del explorador de archivos aparece con cierto retraso después de pulsar el botón secundario del ratón. Por lo demás, tenemos a disposición todas las virtudes del sistema de Microsoft, empezando por la alta compatibilidad de hardware y con casi todas las aplicaciones del mercado, tanto gratuitas como de pago, tanto de código abierto como privativas.

La experiencia con Microsoft Edge, Firefox y qBittorrent ha sido buena en general, si bien en el tercero la ventana de la configuración de la aplicación tarda un poco en abrirse y los navegadores web parece que se les atraganta un poco las páginas que andan un poco cargadas.

Como en MuyComputer nos gusta fomentar el uso de alternativas de calidad a las típicas soluciones de pago que mucha gente suele piratear, como suite ofimática hemos instalado LibreOffice 7.6, la versión más reciente. La primera vez se carga alguna de las aplicaciones tarda un poco, pero luego la experiencia es estable y muy agradable, con unas opciones que se abren de manera instantánea.

Con Shotcut, un editor de vídeo publicado como software libre, con aspiraciones profesional y que ofrece un potente soporte multiplataforma a través de Windows, Linux y macOS. La apertura de la aplicación es un poco lenta y la edición podría ser un poco más ágil, sobre todo a la hora de arrastrar elementos a la línea del tiempo y accionar los menús contextuales, pero la reproducción sí funciona de manera fluida y sin stuttering aparente.

Otro aspecto que da la sensación de que podría ir mejor el Wi-Fi, y es que, con 200 megabits por segundo como ancho de banda, el equipo apenas es capaz de descargar a 7 megabytes por segundo incluso poniéndolo justo al lado del punto de acceso, que es donde ha estado todo el tiempo de realización de este análisis. Esto puede deberse a que el mini-PC carece de antenas que le permitan captar de mejor manera la señal.

A favor del sistema que viene preinstalado se puede decir que no tiene aplicaciones procedentes del fabricante, ese bloatware que raras veces aporta algo de valor y que en algunos casos, además de ocupar espacio en disco, también acaparan recursos de RAM y procesador de manera permanente hasta el usuario decide desinstalarlo. Aquí hay muchas aplicaciones preinstaladas, pero todas ellas proceden de Microsoft.

Por lo demás, el equipo da lo que promete, con un desempeño decente para una gran cantidad de tareas que no sean exigentes, incluidas el tratamiento de multimedia a nivel de imagen, sonido y vídeo. El enfoque hacia la oficina es más que evidente, pero el hecho de que el NiPoGi AK1 Plus pueda ser adquirido con un 1TB de almacenamiento le da un plus para su uso en muchas tareas. Eso sí, los videojuegos son ya otra cosa y aquí como mucho se podrá ejecutar títulos bastante antiguos y/o que no sean especialmente exigentes a nivel de consumo de recursos.

Algunas pruebas de rendimiento

Aunque el NiPoGi AK1 Plus no es un equipo diseñado para ofrecer un alto rendimiento, no viene mal comprobar qué puede ofrecer a nivel de potencia con algunas pruebas de rendimiento, así que hemos decidido realizar algunas con Cinebench R23, Geekbench 6, PassMark y CyrstalDiskMark con el plan de energía en equilibrado, que es el que probablemente use el usuario la mayoría del tiempo.

Con Cinebench R23 el procesador que incluye, el Intel N95, ha marcado 931 puntos en mononúcleo y 2.377 puntos en multinúcleo. En la primera prueba se puede ver que es capaz de superar a un Intel Core i7-4850HQ, un resultado que no está nada mal si tenemos en cuenta el perfil del dispositivo. Dicho con otras palabras, el Intel N95 proporciona potencia de sobra para los propósitos para los que ha sido creado.

Con Geekbench 6 el procesador ha marcado 1.197 puntos en mononúcleo y 2.616 en mutinúcleo, mientras que la gráfica integrada logró 3.160 puntos con OpenCL y 3.565 en Vulkan. Un detalle a tener en cuenta si se quiere usar el mini-PC con Linux es que el driver de Vulkan para las gráficas de Intel está un tanto abandonado, lo que limita mucho el soporte para videojuegos, principalmente aquellos que funcionan mediante la capa de compatibilidad Proton. Este aviso lo publicamos por si alguien se lleva una sorpresa desagradable incluso ejecutando videojuegos poco exigentes a nivel de recursos.



Con PassMark hemos obtenido un resultado final de 1.505 puntos, los cuales se reparten en 5.411 para la prueba de procesador, 881 para los gráficos 3D, 289 en los gráficos 2D, 2.183 poniendo a prueba la memoria y 14.802 en la prueba del disco. Estos resultados no son espectaculares, pero la intención aquí es más mostrar datos que intentar comparar con unos equipos de alto rendimiento con los que el NiPoGi AK1 Plus no compite.

Y por último hemos puesto a prueba el SSD con CrystalDiskMark, con la que se puede ver una velocidad de lectura de 1,73GB por segundo aproximadamente y de unos 1,63GB por segundo en la escritura.

Conclusiones

El NiPoGi AK1 Plus es un mini-PC que cumple con su propósito, pero la presencia de Windows 11 termina haciendo que no brille todo lo que debería. Es cierto que no estamos ante el equipo más potente del mercado, pero sus prestaciones a nivel de hardware van más que sobradas que ofrecer una muy experiencia fluida con un escritorio, sobre todo viendo que usa un SSD por interfaz PCIe NVMe.

Se trata de un ordenador orientado principalmente a tareas de oficina y que puede hacer un buen trabajo en contextos como centro de multimedia, entorno de programación ligero, creación de contenidos digitales en entornos poco exigentes o incluso de improvisada smart TV, porque a fin de cuentas estamos hablando del típico PC x86 de propósito general.

Saliéndonos de la experiencia con el software, otros puntos puntos que el mini-PC tiene a su favor son un acabado estético sobrio que le permite quedar bien, pero sin destacar en exceso, sobre cualquier superficie o montado en un monitor, además de la sensación de que es resistente dentro de lo que cabría esperar (obviamente, nadie espera que resista una caída desde dos metros de altura).

El NiPoGi AK1 puede ser comprado a un precio menor por un tiempo limitado en Amazon empleando este cupón. ¡No dudes en aprovechar esta oportunidad!

Valoración final

8.2
NOTA

NOS GUSTA

Diseño.
Calidad de construcción.
Pequeño y ligero.
Fácil de transportar.

A MEJORAR

Rendimiento del sistema operativo.

RESUMEN

Un equipo de pequeñas dimensiones, fácil de transportar y que ofrece potencia de sobra para hacer muchas tareas, incluso profesionales. Sin embargo, el sistema operativo no le permite brillar todo lo que debería.

Diseño y acabados9.5

Características8

Rendimiento7

Posibilidades de ampliación8.5

Calidad/Precio8

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