El esfuerzo que está haciendo la mayor fábrica de iPhone 15 del planeta nos recuerda que Apple aún depende de China

Los smartphones de la familia iPhone 15 están al caer. Dentro de unas horas comprobaremos si las filtraciones una vez más han dado en la diana, pero hay algo que sabemos con absoluta certeza: Foxconn lleva varias semanas fabricándolos. La planta que tiene esta compañía taiwanesa en Zhengzhou (China) es el centro neurálgico de su infraestructura de fabricación de los teléfonos móviles de Apple. Lo es desde hace varias generaciones y su rol no ha cambiado con los iPhone 15.

Foxconn ha surcado recientemente una etapa complicada. El férreo control que impuso el Gobierno chino durante la pandemia tanto sobre las empresas como sobre la población desencadenó un éxodo de trabajadores que degradó mucho la plantilla de esta multinacional. Esta coyuntura provocó que su capacidad de fabricación se resintiese, y el año pasado Foxconn sufrió mucho para mantener la cadencia de fabricación de terminales iPhone 14 que había pactado con Apple.

Los de Cupertino esperan con toda seguridad que el lanzamiento de los iPhone 15 sea un éxito, y lograrlo requiere necesariamente que Apple sea capaz de colocar en las tiendas la cantidad suficiente de smartphones para satisfacer la demanda. La pelota está en el tejado de Foxconn, y en estas circunstancias la mayor parte de la presión recae sobre la fábrica que tiene la mayor capacidad de producción: la de Zhengzhou. Esta compañía no puede permitirse una desbandada de empleados como la del año pasado, y ha tomado cartas en el asunto.

Foxconn ha encontrado la forma de atraer nuevos trabajadores: los incentivos

En diciembre de 2022, en un momento en el que la planta de Zhengzhou debería estar fabricando terminales iPhone 14 sin descanso, Foxconn tenía un déficit de unos 100.000 trabajadores. Ante semejante carencia le resultaba imposible alcanzar el volumen de producción pactado con Apple, por lo que el inicio de la campaña del iPhone 15 ha obligado a esta empresa a tomar posiciones con anticipación y reforzarse. Y lo ha hecho apostando por una estrategia frecuente en los países occidentales, pero no en China: los incentivos.

Los trabajadores de la planta de Zhengzhou recibirán un bonus de aproximadamente 880 dólares

Los trabajadores de la planta de Zhengzhou que están involucrados en la producción de los elementos mecánicos de los nuevos iPhone recibirán un bonus de aproximadamente 880 dólares estadounidenses durante la actual campaña de fabricación. Esta medida persigue retener a los empleados de esta fábrica, y, además, también es un claro intento de atraer más personal para alcanzar el volumen de fabricación requerido por el lanzamiento de los smartphones de la familia iPhone 15.

A mediados de 2019, en un momento en el que la guerra tecnológica entre EEUU y China ya estaba en marcha pero todavía no había alcanzado la virulencia que tiene actualmente, un ejecutivo de Foxconn saltó a la palestra para asegurar que si las circunstancias lo requerían podían derivar la fabricación de los iPhone destinados al mercado estadounidense fuera de las fronteras de China. Los países mejor situados como alternativas al estado liderado por Xi Jinping son India y Vietnam, pero hoy, cuatro años después de aquellas declaraciones, China continúa ejerciendo como el músculo productivo de Foxconn. Y de Apple.

Imagen de portada: Foxconn

Más información: SCMP

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El esfuerzo que está haciendo la mayor fábrica de iPhone 15 del planeta nos recuerda que Apple aún depende de China

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Juan Carlos López

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