System Shock Remake, análisis: fiel al clásico

La espera por fin ha llegado a su fin, y la verdad es que hay que reconocer que ha sido bastante larga. La primera vez que oímos hablar de System Shock Remake fue en 2015, y desde entonces hemos ido viendo diferentes versiones que utilizaban distintos motores gráficos, y que fueron cambiando notablemente tanto a nivel técnico como de diseño.

Debo decir que la primera versión de System Shock Remake, la de 2017 basada en el motor Unity, me gustaba más que la versión posterior desarrollada sobre el Unreal Engine 4, sobre todo por la ambientación y por el diseño de algunos enemigos, como los mutantes humanoides. En líneas generales dicha versión tenía una ambientación más oscura y tétrica, y creo que encajaba mejor con el espíritu del juego original.

Lamentablemente, Nightdive Studios decidió saltar al motor gráfico Unreal Engine 4, y aunque esta decisión ha permitido mejorar algunos aspectos a nivel técnico lo cierto es que también ha acabado modificando por completo la ambientación y el diseño de algunos enemigos. Qué puedo decir, nunca llueve a gusto de todos, pero la verdad es que a pesar de todo seguía teniendo bastantes ganas de jugar a System Shock Remake.

Durante los últimos días he tenido la oportunidad de disfrutarlo, y he hecho todo lo posible para poder compartir con vosotros mis impresiones justo un día antes de su lanzamiento. Con este análisis espero ayudaros a decidir si realmente merece la pena que compréis System Shock Remake, o si por el contrario no ha estadoa la altura de las expectativas que había generado.

Antes de empezar os recuerdo que, para los amantes del clásico, también está disponible la versión Enhanced Edition, y que esta es una auténtica maravilla, aunque ya os advierto de que no es un título para todo el mundo, no solo por su jugabilidad y su desarrollo en este sentido, sino también porque su acabado gráfico no es nada fácil de digerir. Ahora sí, poneos cómodos que empezamos.

System Shock Remake: un vistazo técnico

Antes de entrar a analizar las claves más importantes de este juego a nivel técnico es importante recordar las especificaciones, mínimas y recomendadas, que debemos cumplir para poder moverlo de forma óptima en PC. Ya os adelanto que System Shock Remake no es un juego exigente, aunque para disfrutar de una experiencia totalmente óptima y jugarlo con calidad máxima es recomendable que os mováis en el nivel de requisitos recomendados.

Requisitos mínimos

Windows 7 o superior como sistema operativo (64 bits).
Procesador Intel Core i5-2400 o AMD FX-8320 (cuatro núcleos). El AMD FX-8320 es capaz de manejar ocho hilos, así que la equivalencia más cercana en rendimiento bruto sería un FX-6300.
4 GB de memoria RAM.
Tarjeta gráfica GeForce GTX 670 o Radeon HD 7870 con 2 GB de memoria gráfica. La GeForce GTX 670 es más potente que la Radeon HD 7870, y su equivalencia más cercana sería una Radeon HD 7950.
DirectX 11.
10 GB de espacio libre.

Requisitos recomendados

Windows 7 o superior como sistema operativo (64 bits).
Procesador Intel Core i7-3770 o AMD FX-8350 (cuatro núcleos y ocho hilos).
8 GB de memoria RAM.
Tarjeta gráfica GeForce GTX 970 o Radeon R9 290. La GeForce GTX 970 es un poco más potente, y su equivalencia más cercana sería la Radeon R9 290X.
DirectX 11.
10 GB de espacio libre.

Equipo de pruebas

Sistema operativo Windows 10 Pro de 64 bits.
Procesador Ryzen 7 5800X con ocho núcleos y dieciséis hilos a 3,8 GHz-4,7 GHz.
Placa base GIGABYTE X570 Aorus Ultra.
32 GB de memoria RAM Corsair Vengeance RGB Pro SL a 3.200 MHz CL16 (cuatro módulos).
Sistema de refrigeración Corsair iCUE H150i Elite Capellix White con tres ventiladores Corsair ML RGB de 120 mm.
Tarjeta gráfica RTX 3090 Ti Founders Edition con 24 GB de GDDR6X.
Juego instalado en un SSD PCIe Gen3 x4 NVMe con velocidades de 3.500 MB/s y 3.000 MB/s en lectura y escritura secuencial.

Para dar vida a System Shock Remake los chicos de Nightdive Studios han utilizado el motor gráfico Unreal Engine 4, un viejo conocido que lleva ya más de una década impulsando a toda una generación de títulos tanto para consolas como para PC. Este motor gráfico está más que dominado, pero esto no quiere decir que esté exento de problemas más bien todo lo contrario, ya que es propenso a mostrar stuttering, y tampoco termina de aprovechar bien procesadores multinúcleo.

La implementación del Unreal Engine 4 que ha hecho Nightdive Studios en System Shock Remake ha sido buena. No he notado ningún problema, nada de stuttering ni comportamientos anormales que sugieran problemas de optimización.

Como era de esperar, el juego ha funcionado con total fluidez en 1440p y calidad máxima, de hecho y mi PC ha ido tan sobrado que el uso de GPU rara vez superó el 45%. Con la CPU más de lo mismo, el Ryzen 7 5800X se movía en una tasa de uso media de entre un 20% y un 30%, lo que significa que funcionará sin problemas en un procesador de cuatro núcleos.

A nivel gráfico System Shock Remake representa un salto enorme frente al original, pero para los tiempos que corren raya a un nivel bastante discreto. No obstante, Nightdive Studios ha hecho un buen trabajo a nivel de diseño, y ha adoptado un estilo con pinceladas «retro» que lo sacan directamente de la carrera por tener los mejores gráficos, y que le dan una estética verdaderamente única.

System Shock Remake no es un intento de ofrecer un acabado gráfico a la última, más bien busca ofrecer una estética diferente y única que la verdad encaja muy bien con la puesta en escena y con la ambientación. A esto contribuyen los efectos de iluminación, que tienen una saturación elevada y generan contrastes muy marcados, cosa que contribuye a mejorar la inmersión.

El modelado y el texturizado de personajes, objetos y escenarios se ha ajustado también a ese objetivo, así que debemos abordarlo desde una perspectiva adecuada para poder valorarlo de una manera justa, ya que de lo contrario estaríamos cayendo en un error. En el plano técnico System Shock Remake juega en una liga distinta, no es un título triple A, y debemos valorarlo partiendo de esa base.

En cuanto al sonido debo decir que tanto los efectos como la música rayan a un buen nivel. Los primeros están bien resueltos y tienen la contundencia necesaria para transmitir el realismo adecuado en cada acción, y la segunda no solo casa a la perfección con la ambientación, sino que además se modifica en función de cada situación. Así, por ejemplo, cuando nos enfrentamos a combates un poco más complicados la música cambia por completo y se vuelve más tensa y agresiva.

No puedo terminar sin hacer una mención especial a las voces, que han sido implementadas con maestría y tienen una calidad realmente buena. Puntos para los actores de doblaje, aunque debéis tener en cuenta que las voces solo están en inglés (el juego tiene subtítulos en español).

Jugabilidad e historia: fiel al original

Como ya hemos visto, System Shock Remake es un juego que, a nivel técnico, no destaca en absoluto dentro de los estándares actuales, y la verdad es que el original tampoco fue ninguna maravilla en su momento, ya que tuvo la mala suerte de llegar en 1994, casi un año después de DOOM, un juego que se convirtió en el gran referente de los títulos de acción en primera persona.

Por suerte para Looking Glass Technologies, System Shock no era un intento de copiar a DOOM, era un juego verdaderamente único y con una esencia propia que acabó convirtiéndose en un clásico, y en uno de los grandes «fetiches» de los amantes de la ciencia ficción. Lo importante no eran sus gráficos, y tampoco la tosca jugabilidad de la que hacía gala, lo que realmente encandiló a los jugadores fue su ambientación, la profundidad de su historia, sus puzles y su puesta en escena.

Los chicos de Nightdive Studios han sabido recoger el testigo del clásico de los noventa, y han sido capaces de mantener todo lo que lo hizo grande. Este remake es muy fiel al original en todos los sentidos, esto se deja notar desde el momento en el que empezamos a jugar y nos encontramos en ese futuro lejano donde las megacorporaciones son tan poderosas que son capaces de comprar países enteros.

El desarrollo de la historia está cuidado al milímetro, y como he dicho nos presenta un futuro distópico en el que la IA ha evolucionado a un nivel tal que es capaz de gestionar estaciones espaciales por sí sola. Citadel es una de esas estaciones espaciales, orbita cerca de Saturno, y en ella tiene lugar la trama principal de System Shock Remake.

Como ya os he comentado en otros análisis, los buenos desarrolladores utilizan los escenarios para contar historias sin necesidad de palabras. System Shock Remake adopta y ejecuta con gran acierto esa estrategia, ya que a lo largo del juego recorreremos estancias que nos permitirán descubrir, de primera mano, los horrores que ha cometido Shodan, la IA de Citadel, tras revelarse contra los humanos y convertirlos en sus esclavos. Nosotros encarnaremos a un hacker que tendrá que detenerla.

Esa enfoque se ve, además, reforzado con las grabaciones de ciertos personajes que iremos encontrando. En ellas, estos narran sus experiencias y, en algunos casos, incluso nos dejan sus últimas palabras. A través de esas grabaciones también podremos profundizar en la historia y entender mejor la crudeza y el terror que vivieron en Citadel.

No quiero entrar en detalles porque, aunque es cierto que estamos ante un juego que llegó al mercado hace ya muchos años en su versión original, sé que muchos de nuestros lectores no lo habrán jugado, y como al final la historia es uno de los grandes atractivos de System Shock Remake no quiero estropearla con spoilers.

Lo importante es que Nightdive Studios ha hecho un excelente trabajo con la historia tanto a nivel de escenografía como de narrativa en general, y ha sido capaz de mantenerse totalmente fiel al original. Esto hace que System Shock Remake sea un juego que se disfruta mejor a pequeños sorbos y con tranquilidad Realmente merezca la pena explorar cada rincón de Citadel con tranquilidad, aunque te aviso de que si lo que buscas es un juego de terror más enfocado a la acción visceral es mejor que mires para otro lado.

Por lo que respecta a la jugabilidad en System Shock Remake los combates son bastante más fluidos y están mejor resueltos que en el original, aunque los enfrentamientos cuerpo a cuerpo no terminan de estar bien pulidos y tienen margen de mejora. Los puzles están bien planteados y desde luego harán que nos «rasquemos» un poco la cabeza en más de una ocasión, aunque no tendrás que preocuparte por esto, ya que el juego nos permite ajustar el nivel de dificultad tanto de los enemigos como el de los puzles.

Nightdive Studios ha introducido algunas novedades importantes que afectan a la jugabilidad, como las máquinas expendedoras, pero estos cambios encajan sin problemas y al final aportan un toque de frescura al título, algo que sin duda se agradece ya que al final tampoco es imprescindible calcar cada detalle del original para hacer un buen remake.

Notas finales

No os voy a mentir, la verdad es que tenía serias dudas sobre System Shock Remake, sobre todo tras ver la gran cantidad de retrasos, y el cambio de motor gráfico, que había ido sufriendo este juego, pero al final todas esas dudas han quedado disipadas. Nightdive Studios ha hecho un gran trabajo con este remake, y ha sabido mantener un buen equilibrio entre calidad gráfica, ambientación, diseño artístico y fidelidad con el juego original.

La historia mantiene todo el nivel que tenía en el original, y es sin duda uno de sus puntos fuertes. Citadel, Shodan y el calvario que vivió la tripulación de esta estación espacial nos mantendrán pegados al teclado, y a la pantalla, hasta que terminemos el juego. En este sentido debo decir que no es especialmente largo, ya que podemos llegar a terminarlo en menos de diez horas dependiendo de lo que corramos y de la dificultad que escojamos, pero podremos doblar esa cifra sin problemas si lo «saboreamos» con tranquilidad.

Es importante que tengáis en cuenta también que este no es un título de acción frenética, aunque es verdad que tiene momentos intensos, y que tendremos que pensar y que explorar bastante los escenarios para resolver sus puzles y así poder avanzar. Esto hace que no sea un juego para todo el mundo, aunque a mi juicio es muy recomendable.

Si te gustó el original no debes perderte este remake, y si no tuviste la oportunidad de jugarlo en su momento deberías darle una oportunidad, sobre todo si te gusta el género y la ambientación futurista con un toque de distopía y elementos de terror. System Shock Remake ya se puede precomprar en Steam por 39,99 euros, y estará disponible a partir del 30 de mayo.

Valoración final

8.6
NOTA

NOS GUSTA

Historia.
Ambientación.
Estética y diseño.
Sonido y voces.
Fidelidad al original.
Precio.

A MEJORAR

Gráficos.
Físicas y colisiones.

RESUMEN

No os voy a mentir, la verdad es que tenía serias dudas sobre System Shock Remake, sobre todo tras ver la gran cantidad de retrasos, y el cambio de motor gráfico, que había ido sufriendo este juego, pero al final todas esas dudas han quedado disipadas. Nightdive Studios ha hecho un gran trabajo con este remake, y ha sabido mantener un buen equilibrio entre calidad gráfica, ambientación, diseño artístico y fidelidad con el juego original.

Gráficos7.5

Sonido9

Jugabilidad8.5

Rendimiento9

Calidad / Precio9

<!– {{$data | json}} –>

La entrada System Shock Remake, análisis: fiel al clásico se publicó primero en MuyComputer.