Feliz día de la madre, Lovelace, Lamarr, Hamilton, Ruiz…

El primer domingo de mayo, en este 2023 hoy día 7, es el día de la madre, la fecha elegida para honrar y, si está en nuestra mano, homenajear en persona, a nuestras madres. Más allá de las comidas de celebración, los regalos y demás, debe ser un día en el que ponernos al corriente, si es que no lo estamos ya. ¿Al día en qué? Pues exactamente en lo mismo que ya dijimos el pasado día del padre, en hacer un ejercicio de memoria, de recordar todo lo bueno y de darles las gracias, si todavía están aquí, o de recordarlas con todo el cariño del que se hicieron acreedores en vida.

Como ya comenté el 19 de marzo, cuando recordamos a los padres de la informática, las mujeres también han jugado un papel clave en la evolución de la informática y la tecnología, así como otras muchas disciplinas de la ciencia y la ingeniería. Así, al igual que en marzo rendimos un homenaje a algunos de los hombres clave en esta historia, hoy es el turno de recordar los nombres de esas mujeres cuyo papel en esta historia es imprescindible.

Así pues, vamos con una selección de las madres de la informática. Es posible, especialmente si eres conocedor de la misma, que eches de menos algún nombre. He tenido que hacer una selección para que la lista no fuera interminable, pero si quieres destacar a alguien que no está en la lista, te invito a hacerlo en los comentarios, me encantará leerlo.

Daguerrotipo de Ada Lovelace tomado por Antoine Claudet.

Ada Lovelace

Nacida en Londres en 1815, Ada Lovelace fue hija de Lord Byron y de la matemática Annabella Milbanke, y por influencia de su madre recibió una educación particularmente rigurosa en lo referido tanto a las matemáticas como a las lenguas, algo que determinó su futuro. Quiso el azar que, con 17 años, Lovelace conociera nada menos que a Charles Babbage, que en aquel momento ya había concebido sus máquinas analíticas, elemento que vertebró la amistad y colaboración de ambos durante años, pues Ada no solo entendió el trabajo de Babbage, sino que fue capaz de vislumbrar muchas más posibilidades para el mismo.

Así, en 1843 Ada escribió una serie de notas sobre la máquina analítica que incluían un algoritmo para calcular los números de Bernoulli. Estas notas, que eran mucho más extensas que los propios diseños de Babbage, se consideran el primer programa de computadora jamás escrito. Ada comprendió la capacidad de la máquina para procesar símbolos abstractos, no solo números, y predijo que la máquina podría usarse para componer música, producir gráficos y realizar otras tareas que no se limitaran a cálculos matemáticos. Su trabajo pionero en la programación de computadoras allanó el camino para la era de la informática y estableció a Ada Lovelace como una de las figuras más importantes en la historia de la tecnología.

Ángela Ruiz Robles

Nacida en 1895 en Villamanín, León, pero muy fuertemente vinculada a Galicia, cuesta elegir cuál de sus dos facetas profesionales, inventora y profesional de la enseñanza, atesora las más destacables entradas de su extenso y destacable currículum, aunque nosotros nos vamos a quedar con la de inventora y, más concretamente, con la enciclopedia mecánica, un ingenio diseñado por ella misma y patentado en 1949, y que es el primer precedente mundial del libro digital. Nuestros compañeros de MuyComputerPRO la recordaban (a Ángela y a la enciclopedia) el Día de la Mujer de 2019.

Solo la falta de apoyo industrial y comercial impidió que la enciclopedia mecánica de Ángela Ruiz llegara, tal y como ella planteó, a las escuelas, lo que habría proporcionado un instrumento revolucionario y muy adelantado a su tiempo a los estudiantes. Recibió, en 1970, una oferta para desarrollar la enciclopedia en Estados Unidos, pero la declinó, pues aspiraba a que el el dispositivo fuera desarrollado y producido en España. De haber sido así, habríamos sacado más de medio siglo de ventaja a los primeros países que han implementado los libros electrónicos en el sector educativo.

Hedy Lamarr

La vida de Hedy Lamarr da para una película, así como para hacerla acreedora del reconocimiento que supone calificarla como renacentista (por la gran pericia que mostraban algunas de las principales figuras de aquel periodo histórico para múltiples disciplinas artísticas y científicas). Nacida en Viena, Austria, el 9 de noviembre de 1914, su currículum se divide fundamentalmente en dos ramas: la artística (era actriz) y la de inventora.

Su carrera como intérprete la llevó a ser reconocida como una de las mejores actrices de todos los tiempos, pero su aportación al mundo de la tecnología es todavía más relevante. En primer lugar desarrollo la teoría de modulación de espectro ensanchado, y posteriormente la enriqueció sustancialmente al definir y desarrollar la modulación de espectro ensanchado por salto de frecuencia. El objetivo inicial era desarrollar un sistema seguro de guiado de torpedos (hablamos de los tiempos de la Segunda Guerra Mundial), pero décadas después sus investigaciones resultaron imprescindibles para el desarrollo de las tecnologías de comunicación inalámbrica, un elemento fundamental de la conectividad WiFi.

Crédito: Jan Arkesteijn

Grace Murray Hopper

Nacida en 1906 en Nueva York, Hopper obtuvo un doctorado en matemáticas por la Universidad Yale y se unió a la Marina de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. Durante su tiempo en el cuerpo, Hopper trabajó en el Harvard Mark I, una de las primeras computadoras electrónicas, y desarrolló el primer compilador, abriendo así la puerta a los lenguajes de alto nivel, un paso imprescindible para hacer la programación mucho más asequible.

Ya en la década de los cincuenta del siglo pasado, Grace Murray Hopper lideró al equipo que desarrolló el primer lenguaje de programación de alto nivel, COBOL, que sirvió precisamente para lo que he comentado en el párrafo anterior, que la programación fuera mucho más fácil y accesible para un público más amplio. Hopper también es conocida por popularizar el término «depuración» para referirse a la eliminación de errores en el software, después de que encontrara una polilla en el interior de una computadora y la retirara del circuito, lo que le llevó a describir su acción como «debugging».

Crédito: Helen Parkinson

Mary Lee Woods

Mary Lee Woods fue una matemática y programadora británica que realizó importantes contribuciones a la programació en las décadas de 1950 y 1960. Nacida en 1923 en Birmingham, Woods estudió matemáticas en la Universidad de Oxford y comenzó su carrera como programadora en la Royal Aircraft Establishment. En 1951, se unió al equipo que desarrolló el primer ordenador de propósito general en el Reino Unido, conocido como el Manchester Mark 1. Durante su tiempo en el Manchester Mark 1, Woods se especializó en el diseño y desarrollo de compiladores y sistemas de programación. En 1959, se trasladó a la Universidad de Cambridge para trabajar en el departamento de ciencias de la computación, donde continuó su trabajo en compiladores y sistemas de programación.

En 1965, Woods y su equipo desarrollaron el primer sistema de procesamiento de texto, conocido como «Edinburgh System», que permitía a los usuarios crear y editar documentos en un ordenador. Aunque su trabajo fue fundamental para el desarrollo temprano de la informática, la contribución de Mary Lee Woods a la programación de computadoras no fue reconocida durante mucho tiempo. Sin embargo, su hija, la física y divulgadora científica británica, Sophie Wilson, ha trabajado para hacer que el legado de su madre sea más conocido, especialmente su papel en el desarrollo de la primera generación de lenguajes de programación de alto nivel. Y hablando de su descendencia, seguro que el nombre de su primer hijo te resulta familiar, ya que hablamos de Tim Berners-Lee.

Dorothy Vaughan

Su nombre está indisolublemente unido a los de Katherine Johnson y Mary Jackson, no solo por la amistad que unió a las tres durante buena parte de sus vidas, también gracias al libro, y sobre todo a la posterior adaptación cinematográfica del mismo, Figuras Ocultas, que narraba con nombres propios el imprescindible papel de las conocidas entonces como «computadoras», que no eran sino las mujeres que se responsabilizaban de realizar todos los cálculos para el, por aquellos entonces incipiente, programa espacial estadounidense.

Interpretada en la gran pantalla por la excepcional Octavia Spencer, Vaughan, que ya era supervisora de un equipo de «computadoras», se convirtió rápidamente en una experta en FORTRAN y entrenó a su equipo para que pudieran trabajar con los primeros sistemas de IBM que llegaron a la NASA. Posteriormente se hizo cargo de la transición de las «calculadoras humanas» a esos primeros sistemas informáticos, y trabajó para que la agencia espacial estadounidense se mantuviera a la vanguardia en lo referido a las, entonces emergentes, tecnologías asociadas a la computación.

Margaret Hamilton

Personalmente siento, desde hace ya muchos años, una especial admiración por Margaret Hamilton, lo que ya me ha llevado a hablar de ella en otras ocasiones en el pasado. Nacida en 1936 en Indiana, Hamilton trabajó en el equipo de desarrollo de software para el programa espacial Apolo. Como directora de la División de Ingeniería de Software del MIT, Hamilton lideró el equipo de programadores que desarrollaron el software de navegación y guiado de las naves Apolo. Su trabajo fue fundamental para el éxito de la misión Apolo 11, que llevó al primer hombre a la luna en 1969.

Hamilton también es conocida por su trabajo en el desarrollo de la terminología y los conceptos de la ingeniería de software, incluyendo el término «ingeniería de software» y el concepto de la «tecnología de tolerancia a fallos». En 1986, fundó su propia compañía, Hamilton Technologies, Inc., para aplicar su experiencia en ingeniería de software a otros campos, incluyendo el desarrollo de sistemas médicos y la creación de software para la industria aeroespacial. En 2016, recibió la Medalla Presidencial de la Libertad por su contribución al avance de la ciencia y la tecnología en los Estados Unidos.

Crédito: La Voz de Galicia

Ana María Prieto

En España también hemos tenido nuestras figuras ocultas, y Ana María Prieto es un excelente ejemplo de ello hasta que allá por 2016 fuera entrevistada por el diario La Voz de Galicia, lo que hizo que su historia fuera finalmente conocida. Gracias a dicha publicación es que podemos saber, hoy en día, que Ana María fue la primera mujer programadora en España. De hecho, la entrevista comenzaba con la frase «Me llamo Ana María Prieto López y soy pionera en Galicia en programación informática».

Pese a haber estudiado farmacia, Prieto empezó a trabajar en Bull General, en Madrid, lejos de su Galicia natal, en 1963. ¿Por qué programación en vez de aceptar los planes de su madre, que pensaba montarle una farmacia? por su innata curiosidad y por su interés en trabajar en algo novedoso, junto a su pasión por las matemáticas. Desde entonces, y gracias a varios cursos y a su carácter autodidacta, se convirtió en programadora, carrera que no abandonó ni siquiera cuando dejó Madrid y volvió a Galicia, en 1969, como programadora en la Caja de Ahorros.

Erna Schneider Hoover

Erna Schneider es una matemática e ingeniera eléctrica estadounidense, conocida por su invención del sistema de control de tráfico telefónico (TCAS, por sus siglas en inglés). Nacida en 1928 en Nueva York, en 1954 comenzó a trabajar en los Bell Labs, donde desarrolló el este sistema para automatizar la conmutación de llamadas telefónicas. Su invento permitió que las llamadas se enrutaran automáticamente a través de la red telefónica, lo que eliminó la necesidad de un operador humano para conectar las llamadas. El sistema TCAS de Schneider también fue capaz de detectar y solucionar errores en la red telefónica, lo que mejoró la calidad del servicio telefónico para los usuarios.

El trabajo de Schneider en Bell Labs fue fundamental para el desarrollo de las telecomunicaciones modernas y su invento sentó las bases para el desarrollo de sistemas de conmutación digital que se utilizan en todo el mundo en la actualidad. En 1971, Schneider se convirtió en la primera mujer en ser elegida miembro del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE) y en 2008 fue incluida en el Salón de la Fama de Inventores Nacionales de los Estados Unidos.

Radia Perlman

Radia Perlman es una ingeniera de redes informáticas estadounidense, conocida como la «Madre de Internet» por su contribución al desarrollo del Protocolo de Árbol de Expansión (STP, por sus siglas en inglés) y otras tecnologías de redes. Nacida en 1951 en Nueva Jersey, Perlman se graduó en ingeniería eléctrica y ciencias de la computación en la Universidad de Míchigan y obtuvo un doctorado en ciencias de la computación en el MIT, lugar en el que desarrolló STP, un protocolo que permite a las redes informáticas encontrar rutas alternativas en caso de fallos en los nodos de la red. Este protocolo fue fundamental para el desarrollo de redes informáticas de gran escala y se convirtió en un estándar en la industria de las redes. Perlman también desarrolló otros protocolos y tecnologías de redes, incluyendo el Protocolo de Redundancia Virtual (VRP) y el Protocolo de Enrutamiento de Enlaces del Estado de Enlace (OSPF).

Perlman ha recibido numerosos premios y reconocimientos por su trabajo en las redes informáticas, incluyendo la Medalla Nacional de Tecnología y la Medalla de Honor del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE). En 2016, fue incluida en el Salón de la Fama de Internet por su contribución al desarrollo de Internet y las redes informáticas. Además de su trabajo en las redes, Perlman también ha sido activista por los derechos de las mujeres y ha promovido la participación femenina en la ciencia y la tecnología.

Crédito: Carol B Shaw

Carol Shaw

Carol Shaw es una diseñadora y programadora de videojuegos estadounidense, considerada una de las pioneras en la industria de los videojuegos. Nacida en 1955 en California, Shaw estudió ingeniería en la Universidad de California en Berkeley y comenzó su carrera en Atari en 1978 como programadora de juegos. Shaw fue la primera mujer programadora de videojuegos en la industria y trabajó en varios títulos famosos de Atari, incluyendo River Raid y Video Checkers. River Raid, en particular, se convirtió en un éxito de ventas y fue uno de los videojuegos más vendidos en la década de 1980. Shaw también trabajó en otros títulos de Atari, como Happy Trails y Polo.

Después de su trabajo en Atari, Shaw se unió a Activision y trabajó en títulos como 3-D Tic-Tac-Toe y Supercharger. Aunque su carrera en la industria de los videojuegos fue relativamente breve, Shaw dejó una marca duradera en la industria y fue un modelo a seguir para otras mujeres interesadas en la programación de videojuegos. En 2017, Shaw recibió el Premio Pioneer en la Game Developers Conference por su contribución a la industria de los videojuegos.

Crédito: Terry Hancock

Adele Goldberg

Adele Goldberg es una es una empresaria e informática estadounidense, conocida por su trabajo en el lenguaje de programación Smalltalk y por ser co-fundadora del Grupo de Investigación de Sistemas en Xerox PARC. Nacida en 1945 en Nueva York, en la década de 1970, Goldberg se unió a Xerox, donde trabajó en el desarrollo del lenguaje de programación Smalltalk y en la creación de interfaces gráficas de usuario. Smalltalk fue un lenguaje de programación innovador que permitió a los desarrolladores crear software de una manera más fácil y efectiva, y sentó las bases para muchos de los lenguajes de programación modernos.

Goldberg también fue una de las pioneras en la creación de interfaces gráficas de usuario, lo que permitió a los usuarios interactuar con la tecnología de una manera más intuitiva y natural. En 1984, Goldberg y otros fundaron el Grupo de Investigación de Sistemas en Xerox PARC, donde continuaron desarrollando nuevas tecnologías en áreas como la programación orientada a objetos y la inteligencia artificial. Goldberg ha recibido numerosos premios y reconocimientos por su trabajo en la informática, incluyendo la Medalla John von Neumann y el Premio al Logro de la Vida en Informática por la Asociación de Maquinaria Computacional (ACM).

Shafi Goldwasser

Shafrira Goldwasser es una científica de la computación e ingeniera criptográfica estadounidense, conocida por su trabajo en la criptografía de clave pública y en la teoría de la complejidad computacional. Nacida en Nueva York en 1958, Goldwasser obtuvo un doctorado en ciencias de la computación en la Universidad de California en Berkeley en 1984. Ha sido pionera en el desarrollo de la criptografía de clave pública, pues desarrolló el esquema criptográfico de Goldwasser-Micali, que se utiliza ampliamente en la actualidad para cifrar y descifrar información.

Además de su trabajo en criptografía, Goldwasser ha realizado importantes contribuciones a la teoría de la complejidad computacional, que se centra en la clasificación de problemas según su dificultad de cómputo. En particular, ha trabajado en la demostración de la complejidad de los problemas de decisión en los sistemas de prueba interactivos, lo que ha ayudado a los investigadores a entender mejor la complejidad de los problemas de verificación. Por su trabajo en criptografía y teoría de la complejidad, Goldwasser ha recibido numerosos premios y reconocimientos, incluyendo la Medalla Turing en 2012.