MSI Katana 15, análisis: experiencia de uso, rendimiento y todo lo que debes saber

El pasado mes de marzo compartimos con vosotros las novedades que MSI había presentado en su catálogo de ordenadores portátiles. En aquel momento ya teníamos en nuestras manos una unidad del MSI Katana 15, pero por una cuestión de tiempo y de nuevos lanzamientos tuvimos que posponer la publicación del análisis. Ya sabéis que al final el tiempo manda, pero hoy por fin hemos podido terminar de escribir el artículo, estamos listos para compartirlo con todos vosotros.

En líneas generales, el MSI Katana 15 es un portátil que está pensado para los amantes del gaming que quieren disfrutar de un alto nivel de rendimiento, un diseño cuidado con una estética gaming muy marcada y un conjunto de especificaciones equilibrado sin tener que realizar una inversión económica muy grande. Esto significa que es un equipo potente que se sitúa en un rango de precios razonable.

Como de costumbre, vamos a empezar haciendo un análisis externo del equipo, para luego pasar a repasar las especificaciones del modelo que hemos probado y a contaros nuestra experiencia de uso, que irá acompañada de pruebas de rendimiento y de temperaturas. Agradecemos a MSI que nos haya prestado una unidad, y sin más preámbulos entramos en materia. Poneos cómodos que tenemos muchas cosas que leer.

Análisis externo del MSI Katana 15

El MSI Katana 15 viene en una caja de cartón bastante discreta, algo que confirma lo que ya hemos dicho al principio de este artículo, que estamos ante un portátil que evita excesos innecesarios para apurar al máximo el valor precio-prestaciones. Esto se deja notar también en el primer contacto con el equipo, ya que está fabricado totalmente en plástico, y por tanto transmite las sensaciones propias de dicho material al tacto.

Como sabrán muchos de nuestros lectores, el plástico es un material ligero, resistente y económico, así que es normal que MSI haya decidido utilizarlo en el Katana 15. Sin embargo, debemos tener en cuenta que este material no ofrece ese tacto premium que encontraremos en un chasis de aluminio, y que tampoco tendrá la misma solidez estructural.

Esto precisamente se aprecia en el momento en el que empezamos a interactuar con el equipo. Este tiene una solidez aceptable cuando hablamos de chasis fabricados en plástico, pero también presenta los problemas clásicos asociados a este tipo de carcasas, como la aparición de leves crujidos en ciertas zonas y la oscilación de la pantalla que se produce con el simple uso del teclado debido a las vibraciones generadas. La calidad de construcción que presenta el MSI Katana 15 no es mala para tratarse de un portátil fabricado en plástico, pero debemos ser conscientes de todo lo que esto implica.

Saltando a la pantalla, nos encontramos con un panel de nivel IPS de 15,6 pulgadas que tiene unos bordes de pantalla muy contenidos en los laterales, pero bastante gruesos en vertical. Esto hace que al final el espacio ocupado por el panel en el chasis sea menor. Podemos ver también una cámara frontal encima del panel, cuya resolución es de 1.280 x 720 píxeles.

La disposición del teclado, que es de tipo chiclet, es buena en líneas generales. Presenta las clásicas teclas de tipo isla con una separación ajustada pero equilibrada, y MSI ha incluido el pad numérico en la zona de la derecha, algo que no es muy habitual en los equipos de 15,6 pulgadas, y que puede representar un valor importante para ciertos perfiles de usuario.

El recorrido por pulsación es de 1,7 mm, lo que nos deja una respuesta por pulsación bastante buena, algo que agradeceremos tanto al jugar como al escribir. El sistema de retroiluminación que incluye el teclado del MSI Katana 15 es de tipo LED RGB dividido en cuatro zonas, y podemos personalizarlo, pero al estar agrupado en zonas no admite una personalización por tecla. Justo debajo del teclado tenemos, orientado más hacia la izquierda, una almohadilla táctil cuyo tamaño es bastante pequeño para los estándares actuales.

La superficie interior es lisa y tiene un tacto suave. En ella podemos ver un resumen con algunas de las características más importantes del MSI Katana 15. Este portátil es bastante grande y tiene un grosor y un peso considerable para un equipo de 15,6 pulgadas, ya que tiene un grosor de 24,9 mm y pesa 2,25 kilogramos, dos detalles que lo colocan en la categoría de portátil estándar y lo alejan de la categoría de ultraligeros.

Mirando los laterales podemos apreciar que MSI ha puesto especial cuidado en el sistema de refrigeración, un tema sobre el que profundizaremos más adelante, y también vemos el conjunto de conexiones cableadas que integra. Tenemos un conector USB 3.2 Gen 1 Type-C, dos conectores USB 3.2 Type-A, un conector USB 2.0 Type-A, una salida HDMI 2.1, un RJ45 y un jack de 3,5 mm para auriculares y micrófono. Bastante completo, aunque echamos en falta un Thunderbolt 4.

Especificaciones del MSI Katana 15

Chasis y pantalla

Chasis fabricado en plástico.
Pantalla de grado IPS con un tamaño de 15,6 pulgadas. Ofrece ángulos de visión de 178 grados, tiene resolución 1080p (FullHD) y una tasa de refresco de 144 Hz.
Reproduce un 45% del espacio de color NTSC, y alcanza un brillo máximo de 250 nits.
Acabado mate para minimizar los reflejos.

Procesador, gráfica, memoria y almacenamiento

Procesador Intel Core i7-13620H con seis núcleos de alto rendimiento (Golden Cove) y cuatro núcleos de alta eficiencia. Puede trabajar con 16 hilos, su modo turbo alcanza un máximo de 4,9 GHz con dos hilos activos y cuenta con 9,5 MB de caché L2 y 24 MB de caché L3.
Tarjeta gráfica GeForce RTX 4060 Mobile basada en el núcleo AD107, equipada con 3.072 shaders a 1.920-2.250 MHz. Cuenta con 96 unidades de texturizado, 48 unidades de rasterizado, tiene 24 núcleos RT de tercera generación, suma 96 núcleos tensor de cuarta generación, tiene un bus de 128 bits, dispone de 32 MB de caché L2 y cuenta con 8 GB de memoria GDDR6 a 16 GHz. Su ancho de banda es de 256 GB/s, y tiene una potencia de 13,8 TFLOPs en FP32. Su TGP es de 105 vatios en este portátil, y es compatible con DLSS3 y la generación de fotogramas.
GPU Integrada Intel UHD Gen12 con 64 unidades de ejecución a un máximo de 1.400 MHz en modo turbo.
16 GB de memoria RAM DDR5 a 5.200 MHz en doble canal ampliables a 64 GB.
SSD PCIe Gen4 de 1 TB de capacidad capaz de alcanzar casi los 4,7 GB/s en velocidad de lectura secuencial. Cuenta con una segunda ranura para ampliar el almacenamiento.

Conectividad, batería y sistema de refrigeración

Conectividad cableada: un conector USB 3.2 Gen 1 Type-C, dos conectores USB 3.2 Type-A, un conector USB 2.0 Type-A, una salida HDMI 2.1, un RJ45 y un jack de 3,5 mm para auriculares y micrófono.
Conectividad inalámbrica: Wi-Fi 6 y Bluetooth 5.2.
Batería de 53 Wh (tres celdas).
Sistema de refrigeración Cooler Boost 5, que cuenta con dos ventiladores y un sistema de seis tuberías de cobre compartido por la CPU y la GPU, donde se transfiere el calor generado por ambos componentes.

Teclado, almohadilla táctil, sistema operativo y otros

Teclado completo de tipo isla y formato completo que incluye pad numérico. Tiene retroiluminación LED de cuatro zonas totalmente personalizable y un recorrido por tecla de 1,7 mm.
Almohadilla táctil ubicada ligeramente hacia la izquierda de tamaño bastante ajustado.
Cámara frontal con resolución de 1.280 x 720 píxeles.
Micrófono integrado.
Sonido de alta resolución y software Nahimic para conseguir un efecto 3D.
Software MSI Center para personalizar el portátil y visualizar el estado de sus componentes más importantes.
Windows 11 Home como sistema operativo preinstalado.
Medidas: 359 x 259 x 24,9 mm.
Peso: 2,25 kilogramos.
Precio: desde 1.649 euros el modelo analizado, sin Windows preinstalado.

Experiencia de uso y software incluido

Desde el momento en el que sacamos el MSI Katana 15 de la caja queda claro que no estamos ante un portátil con una construcción premium, sino ante equipo que prioriza otros aspectos para ofrecer una experiencia de uso más equilibrada, sobre todo en términos de rendimiento. Como adelantamos, su chasis está fabricado en plástico, y este material se deja notar en cada una de las interacciones que hacemos con el equipo.

He encontrado algunas zonas blandas que ceden un poco al hacer presión, como por ejemplo en la sección que separa la almohadilla táctil del teclado, y la pantalla oscila ligeramente incluso cuando solo estamos tecleando y haciendo un uso básico del equipo, pero nada fuera de lo normal en un chasis de plástico.

El MSI Katana 15 es un equipo de 15,6 pulgadas, es bastante grueso y tiene un peso de 2,25 kilogramos, así que no es un modelo ideal para una persona que necesite mover el equipo con frecuencia. Es cierto que no es el más pesado de su clase, pero tampoco es ligero, y como veremos más adelante la autonomía no es su fuerte, así que da lo mejor de sí en manos de un usuario que priorice el rendimiento.

Las sensaciones que transmite el teclado al tacto son buenas, el recorrido por pulsación entra dentro del nivel óptimo para conseguir una experiencia satisfactoria al escribir, y la almohadilla táctil ofrece una respuesta precisa y un deslizamiento satisfactorio, pero es demasiado pequeña, y esto puede llegar a ser molesto.

En términos de diseño del MSI Katana 15 está bastante conseguido en líneas generales, tiene ese ADN gaming característico, y la iluminación LED RGB de cuatro zonas le sienta bastante bien, pero los marcos superior e inferior de la pantalla deberían ser un poco más pequeños, y la posición de la almohadilla no es acertada, aunque en esto influye su tamaño porque, como anticipamos, es demasiado pequeña.

Tenemos que detenernos un momento en la pantalla. El MSI Katana 15 utiliza un panel de grado IPS que, ciertamente, cumple en algunos aspectos, pero la verdad es que tiene bastante margen de mejora y creo que no termina de encajar en un equipo que tiene un precio de 1.649 euros. Vamos a ver por qué, y cuáles son sus problemas más importantes.




Como cabía esperar, ofrece unos ángulos de visión de 178 grados, es lo normal en un panel de nivel IPS, pero no termina de estar a la altura del resto de componentes, tanto por el nivel de brillo, que es bastante bajo, como por la reproducción de colores, que no llega tampoco a un nivel óptimo para su rango de precio. El tiempo de respuesta tampoco destaca (es bastante lento), y cierra un conjunto mejorable, como dije en el párrafo anterior.

El sistema de sonido sí que raya a un buen nivel, gracias sobre todo al trabajo que hace el software Nahimic incluido, y se agradece la presencia de todo lo necesario para hacer videollamadas, aunque como habréis podido imaginar la calidad de imagen que consigue la webcam es bastante limitada. No obstante es algo normal, ya que se trata de un modelo HD que trabaja a 30 FPS.

Por lo que respecta al rendimiento, la experiencia que ofrece el MSI Katana 15 es muy positiva. El equipo mueve Windows 11 con total fluidez, y el SSD hace que los tiempos de apagado y encendido, así como los de apertura e inicio de aplicaciones y los tiempos de carga en juegos, sean mínimos.

En todo momento tenemos una sensación de fluidez plena, pero los cambios automáticos entre la GPU integrada y la dedicada no se realizan del todo bien, ya que se producen alternaciones momentáneas en el brillo y leves interrupciones. Por ello, en mis pruebas decidí mantener activada directamente la gráfica dedicada en todo momento, con la única excepción de la prueba de autonomía.






Podemos realizar ese ajuste, y muchos otros, a través del software MSI Center. Esta plataforma nos permite elegir entre el modo GPU que queremos utilizar, y también activar diferentes perfiles de rendimiento, cambiar la iluminación LED RGB, visualizar el estado del equipo y controlar otros ajustes, como podéis ver en la galería adjunta. Solo tenéis que hacer clic en ella para ampliarla.

Rendimiento del MSI Katana 15 en aplicaciones profesionales y pruebas sintéticas

Tras ese primer contacto estamos listos para entrar a ver los resultados de rendimiento que hemos obtenido. En CPU tenemos un resultado de 745,1 en monohilo y de 6.759,8 en multihilo, cifras muy buenas que confirman que el MSI Katana 15 hace un buen uso del Intel Core i7-13620H, un chip que, os recuerdo, tiene 6 núcleos de alto rendimiento, 4 núcleos de alta eficiencia y puede trabajar con 16 hilos.

Rendimiento en CPU-Z

A efectos comparativos, un Intel Core i7-12700H consigue 746,4 puntos en monohilo y 8.047,5 puntos en multihilo. Están igualados en monohilo, pero este gana en multihilo porque tiene 8 núcleos de alta eficiencia.

Rendimiento en Cinebench R23

En la prueba de Cinebench R23 nos encontramos también con unos resultados bastante buenos. El Intel Core i7-13620H que monta el MSI Katana 15 alcanza los 1.829 puntos en monohilo y llega a los 14.861 puntos en multihilo. En este caso supera ligeramente al Intel Core i7-12700H en monohilo, pero lógicamente pierde frente a él en multihilo porque tiene cuatro núcleos de alta eficiencia en vez de ocho como aquél.

Rendimiento en Blender

En Blender la GeForce RTX 4060 Mobile ofrece, aproximadamente, el doble del rendimiento que tendríamos en una GeForce RTX 3050 de escritorio. Es un dato interesante porque, la segunda tiene un TGP de 130 vatios y la primera se sitúa en los 105 vatios. Esto confirma que el resultado es muy positivo, y que NVIDIA ha logrado un salto importante a nivel de eficiencia partiendo de un enfoque de rendimiento por vatio consumido.

Rendimiento en V-Ray

En la prueba de renderizado V-ray los números dejan claro, de nuevo, un salto importante en rendimiento. A efectos comparativos, la GeForce RTX 4060 Mobile dobla el rendimiento de la GeForce RTX 3050 de escritorio en la modalidad CUDA, es decir, sin utilizar aceleración especial por hardware que incluyen las GeForce RTX.

Cuando activamos el modo RTX la diferencia es mayor. Con una GeForce RTX 3050 de escritorio tendríamos un resultado de 693 «v-rays», y con la GeForce RTX 4060 Mobile que monta el MSI Katana 15 nos vamos a los 1.615 «v-rays», más del doble.

Rendimiento en 3D Mark CPU

Esta prueba nos permite ver el rendimiento que alcanza el Intel Core i7-13620H, pero también nos deja los valores máximos de frecuencia y de temperatura que alcanza con diferentes cargas de trabajo, que van desde un hilo a más de 16 hilos, siempre que estos sea posible por las propias características del procesador.

Las puntuaciones que ha registrado entran dentro de lo esperado, así que no tenemos nada que objetar y podemos lanzarnos de lleno a ver el escalado de frecuencias y de temperaturas con distintas cargas. Recordad que, en este caso, mayor frecuencia es mejor y menor temperatura también es mejor.

Con un hilo activo vemos que el procesador se mantiene en 4,49 GHz clavados, y que la temperatura fluctúa mucho, pero registra un pico máximo de 80 grados C.
Con dos hilos activos la frecuencia baja ligeramente a los 4,48 GHz, y las temperaturas oscilan con valores máximos que rondan entre los 85,95 grados C y los 90 grados C.
Con cuatro hilos activos la frecuencia de trabajo se mantiene bastante estable en los 4,48 GHz, pero registramos un mínimo de 4,19 GHz, y la temperatura máxima alcanza los 93,92 grados C.
Con ocho hilos activos no vemos cambios en las frecuencias de trabajo, que son bastante estables en la franja de los 4,48 GHz, y la temperatura máxima es de 95,94 grados C.
Con dieciséis hilos activos la frecuencia fluctúa mucho pero la zona más estable se sitúa en 4,19 GHz, y la temperatura llega a los 96,87 grados C.
Con el máximo de hilos activos vemos que la velocidad también fluctúa, y que se mueve en la franja de los 4,2 GHz y 4,4 GHz. La temperatura toca techo en los 94,92 grados C.






El escalado del modo turbo que presenta el Intel Core i7-13620H es bastante razonable, aunque me ha sorprendido ver que en ningún momento se acercaba a los 4,9 GHz que permite el modo turbo con uno o dos hilos activos, y la verdad es que las temperaturas de trabajo que ha registrado son muy elevadas.

Sobre ese escalado del modo turbo, os puedo confirmar que debió ser un problema de 3DMark, porque en juegos sí que puede ver reflejados picos de poco más de 4,9 GHz en momentos concretos, así que en este sentido podéis estar tranquilos. No obstante, tened en cuenta que, como he dicho, ese pico máximo solo se produce cuando la carga no supera los dos hilos, y esto no es lo normal en juegos.

Rendimiento en 3DMark con y sin DLSS 3

Esta prueba nos permite ver la diferencia que marca el DLSS 3 y la generación de fotogramas. Con resolución en 1440p, por encima del máximo de 1080p del MSI Katana 15, la GeForce RTX 4060 Mobile consiguió 26,16 FPS, pero al activar el DLSS Super Resolution configurado en modo rendimiento y la generación de fotogramas la media pasó a 94,10 FPS. La mejora es impresionante, y refleja el valor que ofrecen ambas tecnologías.



Podéis ampliar todas las imágenes haciendo clic en ellas.

Rendimiento en PassMark

Los resultados de PassMark confirman que la GeForce RTX 4060 Mobile es una de las tarjetas gráficas más potentes de su clase, y nos deja un resultado muy bueno, tanto que se sitúa por encima del 95% de las tarjetas gráficas que aparecían en la base de datos de PassMark en el momento realizar las pruebas.

CrystalDisk Mark

No podemos terminar este apartado de pruebas sin medir el rendimiento que ofrece el SSD del MSI Katana 15. Dicha unidad no utiliza DRAM como caché, así que esos números son bastante buenos teniendo en cuenta ese detalle. Lo importante es que, al final, gracias al SSD tenemos una experiencia de uso totalmente fluida y casi instantánea, y ese terabyte de capacidad es suficiente para que no nos quedemos sin espacio ni a corto ni a medio plazo.

Rendimiento del MSI Katana 15 en juegos

Saltamos ahora a ver qué es capaz de ofrecer el MSI Katana 15 en juegos, y empezamos con Destroy All Humans 2, un título que hace uso del DLSS 3 y de la generación de fotogramas. La GeForce RTX 4060 Mobile que monta este portátil puede moverlo sin problemas al máximo de forma nativa, pero la mejora de rendimiento que conseguiremos gracias esas tecnologías es enorme, ya que podemos pasar de 94 FPS a 153 FPS.

En Cyberpunk 2077 tenemos un juego muy exigente que, al activar el trazado de rayos, es capaz de doblegar a la GeForce RTX 4060 Mobile y de hundirla hasta los 30 FPS de media. Por suerte, con solo activar el DLSS Super Resolution en modo calidad y la generación de fotogramas la media se dispara hasta los 87 FPS, y la experiencia es totalmente fluida.

En Dying Light 2 el nivel de exigencia es también muy alto, sobre todo cuando activamos el trazado de rayos. La GeForce RTX 4060 logra 33 FPS en nativo con dicha tecnología al máximo, y gracias al DLSS Super Resolution en modo equilibrado y a la generación de fotogramas podemos llegar a los 64 FPS, es decir, estamos casi doblando la media de fotogramas por segundo.

La historia se repite en A Plague Tale: Requiem, un título que es muy exigente con el hardware, y que tiene una enorme dependencia de la GPU. La GeForce RTX 4060 Mobile va sobrada en 1080p sin trazado de rayos, pero a media se hunde a 34 FPS si activamos esta tecnología. Con el DLSS Super Resolution en modo calidad, y la generación de fotogramas, podemos subirla hasta los 71 FPS.

Shadow of the Tomb Raider es un paseo para la GeForce RTX 4060 Mobile en 1080p, incluso con el trazado de rayos activado. No obstante, podemos activar el DLSS 2 en modo calidad y subir la media de 84 FPS a 106 FPS. No vale la pena ir más allá del modo equilibrado por la pérdida de nitidez, y porque la ganancia de rendimiento es mínima.

Metro Exodus Enhanced Edition sigue siendo uno de los grandes abanderados del trazado de rayos, y es un título muy exigente. Sin DLSS 2 consigue 63 FPS de media, pero con dicha tecnología en modo calidad el rendimiento sube hasta los 99 FPS, lo que se traduce en una experiencia simplemente perfecta.

Vamos ahora a ver el rendimiento en Red Dead Redemption 2. En nativo nos quedamos en 56 FPS, pero con el DLSS 2 en modo rendimiento podemos llegar a los 64 FPS, así que es recomendable activarlo. No vale la pena ir más allá porque, en 1080p, se produce un cuello de botella importante a nivel de CPU en este juego y el reescalado apenas mejora el rendimiento.

Con Microsoft Flight Simulator podemos ver, de nuevo, el valor que representan el DLSS Super Resolution y la generación de fotogramas. Pasamos de 49 FPS en nativo a 94 FPS solo con activar ambas tecnologías (modo calidad). No obstante, no vale la pena ir más allá del modo calidad porque apenas escala debido al cuello de botella que se produce a nivel de CPU.

Los resultados que hemos obtenido en juegos son estupendos. El MSI Katana 15 va sobrado para mover juegos actuales en 1080p con calidad máxima y trazado de rayos activo, gracias al apoyo que supone contar con soporte de DLSS Super Resolution y con la generación de fotogramas. Ambas nos permiten, además, aprovechar mejor la alta tasa de refresco de la pantalla.

Temperaturas, autonomía, escalado de frecuencias de la GPU consumo

Las temperaturas de trabajo que registra la GeForce RTX 4060 Mobile son aceptables, ya que tenemos una media de 76 grados C en juegos y un pico máximo de 80 grados. Para tratarse de un modelo de gama media configurado con un TGP de 105 vatios son valores que no terminan de ser buenos, pero es comprensible porque los valores de frecuencia que mantiene esta tarjeta gráfica son elevados, y bastante estables, como veremos al final de este apartado.

El Intel Core i7-13620H registra también unas temperaturas bastante elevadas, incluso cuando trabaja con juegos, un escenario donde no llega a estar al 100% de uso. Con Cinebench R23 en modo multihilo, una prueba que sí lleva al procesador al límite, vemos que el pico máximo de temperatura es de 96 grados, y que se producen oscilaciones marcadas de frecuencia para que la temperatura fluctúe y evitar problemas de estabilidad.

En cuanto al consumo, la GeForce RTX 4060 Mobile se mantiene en todo momento dentro de los valores seguros que marca su TGP de 105 vatios, como podemos ver en la gráfica adjunta. De media se mueve en torno a los 104 vatios, y no tiene ningún pico máximo que pueda llegar a ser preocupante.

Pasando a ver las frecuencias de reloj podemos apreciar que el escalado de esta GPU raya a un buen nivel, y que mantiene unas frecuencias bastante estables si hablamos de medias en juegos. No tener oscilaciones importantes es clave, porque significa que el rendimiento que ofrecerá la GeForce RTX 4060 Mobile se mantendrá estable, y que no sufriremos grandes oscilaciones.

Por lo que respecta a la autonomía, está claro que el MSI Katana 15 no es un portátil que priorice este aspecto, así que mis expectativas no eran muy altas. En dos pruebas de ejecución de un vídeo 4K a través de Youtube, con el brillo de la pantalla al 25%, la iluminación LED RGB desactivada y el modo «Eco» activado, registré poco más de 4 horas de autonomía, nada fuera delo normal teniendo en cuenta sus especificaciones y el tamaño de su batería.

Notas finales: priorizando el rendimiento

El MSI Katana 15 es un portátil que ofrece un valor interesante en términos de potencia. Su configuración con CPU Intel Core i7-13620H y GPU GeForce RTX 4060 Mobile le permiten ofrecer un rendimiento excelente en juegos y aplicaciones profesionales, siempre teniendo en cuenta la gama en la que se integra, y el soporte de las tecnologías DLSS Super Resolution y de la generación de fotogramas marcan una diferencia muy importante, como hemos podido ver en este análisis.

Si hablamos de diseño y de calidad de construcción tenemos una de cal y otra de arena. Me gusta el diseño del MSI Katana 15, sobre todo en la zona del teclado, pero el chasis de plástico no le hace ningún favor y el tamaño de la almohadilla es demasiado pequeño para un equipo de 15,6 pulgadas que, además, se toma la licencia de incluir el pad numérico. Afortunadamente, estas carencias se ven compensadas con un teclado que raya a un buen nivel, y que ofrece una experiencia de uso positiva con su recorrido de 1,7 mm por pulsación.

La calidad de la pantalla es, haciendo un balance general, justita. Es un panel de nivel IPS a 144 Hz, pero tiene mucho margen de mejora, y más teniendo en cuenta que estamos hablando de un equipo que cuesta 1.649 euros. Lo mismo ocurre con la webcam, un añadido de valor pero sin grandes pretensiones que simplemente cumple, mientras que el apartado de sonido destaca en el conjunto multimedia del MSI Katana 15 y ofrece una calidad más que aceptable.

No podemos ponerle muchas pegas en cuanto a la autonomía, porque al final el MSI Katana 15 no es un portátil que priorice ese aspecto, pero las temperaturas de trabajo son altas para un equipo con esta configuración, y de su tamaño y peso. Es verdad que no llegan a ser preocupantes, pero de nuevo nos encontramos con un cierto margen de mejora, especialmente a nivel de GPU, ya que estamos hablando de una GeForce RTX 4060 Mobile con un TGP de 105 vatios.

En resumen, el MSI Katana 15 es un portátil notable que brilla especialmente por el rendimiento que ofrecen el Intel Core i7-13620H y la GeForce RTX 4060 Mobile, y que está preparado para ofrecer una experiencia totalmente fluida en juegos, incluso con trazado de rayos activado, pero tiene detalles mejorables que al final empañan un poco su valor en conjunto, y que lo alejan del «Olimpo» de los portátiles para gaming dentro de su rango de precios.

Valoración final

7.6
NOTA

NOS GUSTA

Rendimiento.
DLSS 3 y generación de fotogramas.
Gaming a altas tasas de FPS.
Teclado.

A MEJORAR

Pantalla.
Temperaturas.
Sin Thunderbolt 4.
Chasis totalmente en plástico.
Trackpad muy pequeño.

RESUMEN

En resumen, el MSI Katana 15 es un portátil notable que brilla especialmente por el rendimiento que ofrecen el Intel Core i7-13620H y la GeForce RTX 4060 Mobile, y que está preparado para ofrecer una experiencia totalmente fluida en juegos, incluso con trazado de rayos activado, pero tiene detalles mejorables que al final empañan un poco su valor en conjunto, y que lo alejan del «Olimpo» de los portátiles para gaming dentro de su rango de precios.

Diseño y calidad de construcción7.5

Rendimiento9

Conectividad8

Autonomía6

Calidad/Precio7.5

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